EL ARTE DE SABER VIVIR

Una historia de innovación

Cavas Hill es el legado del espíritu emprendedor de un británico -Joseph Hill- que en el año 1761 se instaló en los viñedos del Maset, en Moja (entre Barcelona y Tarragona), para dedicarse a cultivar la viña y elaborar vino. Durante generaciones sus descendientes continuaron el trabajo familiar. Su hijo Joan heredó el negocio del padre; construyó la masía donde actualmente se ubica la empresa y la bodega que quedaba separada de la casa por una puerta donde aún se conserva el dintel grabado con el año de fundación de la bodega. El año 1887.

Largas crianzas en una cava histórica

A finales del siglo XIX, coincidiendo con la llegada de la revolución industrial, la expansión del conocimiento y la llamada Belle Époque en Europa,
y el Modernismo en Cataluña, el espíritu optimista y emprendedor de la sociedad del momento se contagió también en la bodega.

En el año 1918 la familia Hill encarga la reforma modernista de la fachada principal al arquitecto Antoni Pons. Unos años más tarde, en 1924, se empiezan a construir las históricas cavas, formadas por cinco galerías excavadas en una roca blanda, llamada “tapassot” que es maleable y resistente y permitió dar forma a paredes y arcadas de manera natural, convirtiéndola en una de las cavas más singulares del Penedés.

En el año 1926 comienzan a reposar las primeras botellas de cava, elaboradas siguiendo el método champenoise pero con variedades autóctonas de la zona -macabeo, xarel·lo y parellada-.

Un proceso mágico

Cavas Hill elabora distintos cavas pensados para que cada momento sea especial. El proceso de elaboración de nuestro cava empieza en el viñedo.
El punto culminante es entre agosto y octubre: la vendimia.

Cada variedad tiene su momento óptimo de maduración, y respetar el tiempo de la cepa es el primer paso de un cuidadoso proceso de elaboración que nos permite garantizar la máxima calidad del producto final.

La primera uva que se recolecta es el chardonnay, seguida del macabeo, el xarel·lo y la parellada.

Una vez realizado el coupage, llega un momento mágico:
se llenan las botellas y se añaden las levaduras para provocar la segunda fermentación que produce las características burbujas.

Las botellas descansaran en la histórica cava durante meses; muchas veces, durante años. Las largas crianzas juntamente con la calidad de nuestros licores de expedición, madurados en barricas de roble francés de Allier, son el secreto del carácter y personalidad de nuestros cavas.

Cavas Hill tiene dos líneas de productos: Cuvée 1887, íntimamente relacionada con la Belle Époque, el espíritu festivo y la actitud abierta, y Cuvée Panot, un homenaje al Modernismo que tanto se identifica con los orígenes de nuestra bodega.

Un homenaje a Gaudí

Soltamos las hojas viejas para volver a empezar

La Sala Panot es la bodega originaria de Cavas Hill.
Fue restaurada coincidiendo con el centenario de la reforma modernista de la fachada a cargo del arquitecto Antoni Pons, emblema del Modernismo en el Penedés de la época. En la restauración, se mantuvieron y sanearon las paredes y el techo originales de la bodega, pero se incorporó una de las piezas de construcción más populares de Antoni Gaudí, y que da nombre a este emblemático espacio. Es el panot Gaudí, que actualmente reviste las aceras del Paseo de Gracia de Barcelona.

La palabra panot proviene del término francés panneau que, entre otras cosas, hace referencia a una baldosa usada en la construcción. Los arquitectos modernistas catalanes diseñaron panots con referencias vegetales y animales que vistieron las aceras de muchas calles de Barcelona, poniendo su visión artística del espacio urbano a los pies de los peatones.

Para poder apreciar el diseño del panot Gaudí se tienen que colocar un mínimo de siete baldosas hexagonales que, unidas, descubren los motivos marinos que el arquitecto modernista esculpió personalmente sobre las baldosas originales: un fósil de caracol de mar, una estrella de mar y una alga.

( Ver los productos PANOT )

El optimismo de la Belle Époque

El positivismo, la expansión del conocimiento, la industria, el comercio y la capacidad de vivir el momento de la Belle Époque son primordiales en la historia de Cavas Hill. El final del s. XIX y principio del s. XX son para la bodega años de máxima expresión y superación. Es el momento en que la técnica se pone al servicio del hombre: el ferrocarril llega al Penedés para transportar vinos hacia el puerto de Barcelona y empiezan las primeras exportaciones.

Es el momento de la historia en que todo es posible. En Cavas Hill se construye la cava subterránea y salen al mercado los primeros espumosos de la marca.

Desde entonces, la evolución de nuestros cavas siempre ha ido acompañada del espíritu abierto, festivo y optimista de sus inicios, y esto es lo que
se transmite en la copa.

( Ver los productos CUVÉE )

Vocación internacional

Cavas Hill ha tenido desde siempre una clara vocación internacional.

La importación del método de elaboración francés para introducir la segunda fermentación en botella de los vinos de la finca a principios del s. XX es el embrión de una voluntad global. Ya desde el primer momento, la marca ha exportado los vinos a todo el mundo, conservando también un importante mercado en Cataluña y en el resto del Estado español.

Integrada dentro del Grupo Henkell, Cavas Hill distribuye sus productos a un centenar de países de todo el mundo, a través de una veintena de filiales del grupo. Encontraréis nuestros cavas y vinos en Alemania, Gran Bretaña, Bélgica, Holanda, Noruega, Estonia, Letonia, Polonia, Finlandia, Rusia, Japón, China, Estados Unidos y Méjico entre otros.